Mostrando entradas con la etiqueta engaño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta engaño. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de abril de 2009

Al amigo cerca, al enemigo más cerca.

Se dice: Uno debe ser propio. La propiedad se nos dá aún más con personas que no son propias de nosotros. El yo es aún un usted hasta que la línea diminuta y separatista del hablar propiamente se va difuminando entre risas, gestos y chascarrillos. Así es cuando el usted se vuelve tú y se empieza así a ser uno propio del otro pero ya de modo impropio.
¿Para de verdad querer algo se necesita poseerlo? Es decir, ¿en qué microsegundo se pasa uno del lado de serle impropio a alguien a la otra frontera de pertenecerle? ¿Tan sólo por ésta localización geográfico-espiritual ya es uno merecedor de tales aspectos amatorios con todo y sus consecuencias?
A mí me gustan los Beatles, los amo; sucede que de momento no tengo ninguno de sus discos, por el contrario he bajado sus canciones desde Lime Wire. No viví yo en la época en que de verdad fueron el hito musical mundial, sin embargo eso no me destierra de reconocer el valor estructural de sus canciones y más aún, de tan sólo sentarme y disfrutarlas, amarlas. ¿Qué no acaso es ese el verdadero amor sin límites? No tanto el reconocimiento de estructuras sino el pleno deleite de estarte quieto, admirar y disfrutar. ¿Entonces para qué poseer?
Siguiendo tal premisa el amor se me antojaría de débiles mentales, incapaces de deleitarse plenamente si es que aquellos no proceden a poseer primeramente. La necesidad de aparentar propiedad en la impropiedad.
Ahora bien, habiendo bajado sus canciones -Beatles- de Lime Wire, ¿he caído yo en una traición? ¿No es acaso la traición un algo reservado para los que, con anterioridad, se confían mutuamente? Entonces si de verdad existiese la confianza, ésto quiere decir, que no importando el hecho o acción imperaría el estado de derecho a la mismísima plena confianza mutua.
¿En qué momento se vuelve la traición un verdadero acto provocativo de dolor? Pues habría que decir primero que la traición pocas veces tiene que ver con los hechos, sino más bien con los sentimientos de propiedad. La propiedad, por el sólo hecho de ser tuya es signo inequívoco y ciego de que no podría hacerte nada daño bajo ningún supuesto ya que tenemos cerca sólo a lo que se supone nos conviene, aunque dicen por ahí: A los amigos cerca, a los enemigos más cerca.

jueves, 12 de marzo de 2009

Aleatorio

De pronto se viene la humareda mental, como con el desahucio terminal de quien, a contraluz, encuentra esas partículas que, por insignificantes que parezcan llevan consigo más idea y movimiento que muchos de los que ahora cruzan la calle por debajo del mismísimo puente peatonal. Precisamente la idea del movimiento a lo pendejo me tiene extasiado éstos 2 últimos minutos. Parecemos todos pequeñas hormigas rojas, cargando a cuestas la preocupación, con dirección a ningún lugar, pues vamos escapando de la pequeña sabandija infantil -destino- que le ha parecido divertido -y por lo tanto correcto- encender un fósforo en pleno nido de los bichos preocupones. Hormiguitas pues, ante tal monstruo chocarrón, han ido empeñándose en tejerse un escape, pero amigo mío, la vida no es escape.

Teniendo preso el sentimiento y secuestrada la razón está difícil agendar una cita para éstos 2 compinches eclécticos, que, por ser de la misma raza me ha parecido buena idea cruzarlos. Es demasiada la coincidencia y la suerte para comprarla y compararla con el dinero, también es demasiada coincidencia el destino y mucha suerte si debiera estar escrito. Lo único que sé en éste preciso instante es que quiero cortarme el pelo, no sé a dónde iré mañana para tal propósito, es más, no sé si iré, ¿ves? lo aleatorio quiere jugar y me estoy disponiendo a apostar toda la noche la cantidad de fichas necesarias para entender el negocio de los futuros. Es impresionante el hecho de que lo irrelevante de pronto levante tanto exceptisismo, exitación y duda; siendo así, he de declarar que éstas últimas 3 propiedades, tomándolas como cualidades femeninas, me refieren a una buena mujer, que más allá de buena, ha de ser interesante.

"¿Serán los dioses ocultos o serás tu? Será una decisión mortal."

lunes, 2 de marzo de 2009

Cincuenta y seis pesos

Llenando blancos se nos atraviesa la vida con el tren sin avisos ni semáforos alcahuetes. Es como si fuera cargando el deleite en contrabando, cada uno en su vagón esperando el momento de tirarse a los arbustos del camino, pero con el miedo de caer debajo de las metálicas ruedas de esa locomotora-arrepentimiento. El gozo sin vergüenza no es en sí un sinvergüenza malcriado sino más bien el gustoso sujeto que a todos nosotros encantaría tener de compañero de viaje, algunos hasta le cargaríamos las maletas.

El hecho es que todos llegamos a ese punto de reunión non plus ultra, del entendimiento fallido y de la degeneración espontánea. La pregunta es tan segura como la noche pero dudosa como la duración de la lluvia. Así entonces, como el más defectuoso de los animales, el hombre, que es un desgraciado, va cometiendo justicias al precio de injusticias pero precisamente para servirse con propia mano y de manera inmediata las raciones mas irracionales de lo que se le avecina en la punta de la nariz. Por eso hace ejercicio, por eso come y viste, por eso trabaja. Por eso y no por otra cosa hace lo que hace aunque ya no lo piense, ni siquiera le pase por la mente la razón que le quita la razón. El miedo que le provoca el más profundo de los miedos es el hecho de no disfrutar lo que lo hace sufrir. Al contrario, somos tan humanos y equívocos en nuestras percepciones que la contradicción se ha apoderado de algo tan común en nosotros como el miedo y el gozo.

Si no tienes claro dónde estás y hacia dónde vas, lo más seguro es que estés lleno de dicha y seguridad, porque entonces, cualquier camino que elijas te va a llevar a donde vas, no hay duda de que así será. Por eso la existencia de lugares como Starbucks, donde la gente que no tiene claro ni quién es ni qué hace en este mundo, por la módica cantidad de cincuenta y seis pesos puede entonces saberse una persona con decisión. Ha tenido que escoger el tamaño de su bebida, regular o descafeinado y el sabor del líquido. 6 decisiones para tomarse un café que le dé seguridad, identidad, sentido de pertenencia y status.
Dicen los que saben (ó los que dicen que saben) que al cielo egipcio se entraba dependiendo de la contestación de 2 preguntas que se hacían en el meritito sahuán del paraíso:
1. ¿Encontraste la felicidad en tu vida?
2. ¿Diste felicidad a los que te rodearon en vida?
La contestación a estas 2 preguntas era determinante para entrar o no, incluso para reencarnar y seguir aprendiendo. Muchos deberíamos hacernos ésta pregunta en vida para saber dónde estamos y a dónde vamos, nos ahorraríamos muchas sesiones de cincuenta y seis pesos.

Vaya que hay quienes nos complicamos la existencia pensando en cosas tan triviales como el sentido del gozo y el miedo. Tan barato que sale no saberlo.

sábado, 14 de febrero de 2009

Negaré una línea

Se revienta la cinta megafónica de la normalidad con unos cuantas quejas compartidas, de los sentimientos consentidos, de los pensamientos sin sentido. Hay que acelerar el paso en estos casos, porque el show se nos viene encima junto con la luna y la espera no justifica celulares apagados, desconexiones mutuas, declaraciones fatuas. De esos ojos rojos, inundados de duda y sin el mapa misterioso que aún no pinta las nuevas calles para el mes de junio. Diario es una fecha, pero hay días que simplemente habrán de brillar, o que que querrán ser olvidados.

Tanta expectativa es propicia para un vicio en juguetería, un esquema de melancolía inaudita para el perdón de los pasados, la justificación del presente y el propio sueño del futuro, que mira, ¿quién sabe que se traiga entre manos? pero a lo lejos, se le ve un bulto cargando.

Necesito extirparme en sol de invierno, con luz de voz, con entendimiento de mirada, con lágrima disecada del abrazo en sobredosis. Negaré una línea porque el exceso se ha rendido ante mí, pero ya sabes que siempre he de contar con retornos en mi calle tan vacía, pero tan divertida.

Más sal para el náufrago, hasta que se le sequen las córneas y decida ver por dentro lo que de verdad anda buscando por fuera. Siempre en el agua, lamiendo soledades caóticas y micro-cósmicas, extendiendo el brazo para alcanzar a tomar todo lo que pueda intentando no ser visto dentro de su caja de cristal.

Justo cuando empezaba a creerme la historia del loco estepario, del laberinto einsteniano, me regalas unas alas de cera, me prestas sueño de polvo, no tengo frío ni calor y la señora, en el cuarto contiguo, sigue planchando mi ropa.

martes, 13 de enero de 2009

Lodo a contraluz

La vida es un manicomio de cicatrices porque todos andamos con pensamientos punzocortantes, sobre patines sentimentales y con el piso aceitado en creencias. ¿Qué le pasó al laberinto en la octava esquina? Los zarpazos de razón andan en las Bahamas, correteando colegialas vestidas de suposición. La sospecha nos viene a avisar en tiempo y forma, pero no hacemos más que sellarle el acuse de recibo y prontamente atinar a desechar el empeño de la boleta al bote de la basura memorativa. La idea del rompecabezas es que embonen las fichas, pero cuando no te ven, haces los cortes necesarios para encajarlas a huevo; así como encajas los dientes en cuerpos desnudos, ó en la mente de otros.


Disimular es más fácil gritando, el pedazo de estantería extravagante hace aún más sencillo el escape de la complicidad en el sofá. Estamos aquí porque queremos apostar, lo que no sabes es que alguien ya tiene la partida ganada, es complicado ganar así, pero nadie te lo ha dicho aún, estás a punto de descubrirlo, justo cuando sientas el fango en la nariz, ése será el momento de empezar a creer que la derrota es una acción y un verbo que se hace real.

Por esa razón entramos al casino interpersonal, para revirar apuestas con las cartas que traemos, las que conseguimos y compramos; es la forma de deleite más antaña y primitiva; al mismo tiempo, la que más está de moda.

La temporada de cacería se abre como piernas se abren en el mundo en éste preciso momento, tantos follones de mentira, pero al fin follones, ¿al fin mentira? Es una espada sin empuñadura. Pero, ¿qué haces si te atacan y lo único que tienes a la mano en tu defensa es la mentira? La espada sin empuñadura. ¿Qué haces si para atacar sólo tienes eso? La espada sin empuñadura. Puedes matar, pero te puedes cortar; te puedes matar, todo depende del lado en el que esté tu ojo.

Accidentalmente divertido, fortificadoramente siniestro y sofisticadamente brutal, ése es el momento de la mentira en traje de luces, brillando como el lodo a contraluz.

lunes, 12 de enero de 2009

Te voy a mentir

Con las nuevas fábulas de silencios caídos ahora coincidimos en la noche, como secuaces de sombra y frío. Municiones de malicia en la voz, para que decodifiques sensaciones, palabra por palabra, llevándote a tientas por un sendero que desconoces, corres. No me gusta lo simplón, enredarnos es cuestión de amabilidad cardiaca, después de todo, la lengua anda suelta ya para éstos momentos, para éstos ratos de riesgosa pérdida de pudor.

Los nervios vitorean el alza del sentido, la humareda corroe la dirección entre miradas cómplices de pensamientos furtivos y sagaces, con el instinto animal en copas, whisky y vino tinto. Sudor inusual, para éstas alturas deberíamos estar ya curtidos en éstos menesteres de entregas al buen postor, con posturas demoniacas en las piernas y localizaciones inadvertidas en las manos. Perversiones. No pensé esa noche encontrar calor en medio del bosque y del frío, pero vaya que me llevé una cierta sorpresa, y mira que a veces, pasa.

El tiempo también tiene sus malicias, sabe bien su oficio y cobra como es debido. Es uno de esos cabrones, como directores de cine, que saben bien la historia y dónde acomodar las piezas del cuadro según el ángulo de la cámara, para su deleite. El tiempo hace arte, el silencio atestigua, como notario.

Te voy a mentir y te voy a estrujar, como se le miente y se le estruja a alguien especial, porque la mayoría de las relaciones acaban en mentiras y engaños, entonces es lógico empezar por ése mismo método. Después de todo, la gordura de la indulgencia es como la anorexia de la pasadez de verga. Es cuestión de enfoques y hay algunos muy retorcidos, que entonces los ocupen para columpio porque yo me quiero mecer hasta el cansancio. A esta vida le hace falta un poco de demonio y cabronería, para divertirnos a costa de lo que sea.


"That's when you know you found somebody special.
When you can just shut the fuck up for a minute,
and comfortably share silence." Mia Wallace - Pulp Fiction.

viernes, 9 de enero de 2009

La blanca llave de Houdini

"Puedes saber cuáles son tus probabilidades con los dados, pero no con la gente. Tiras no sabes cuántos dados, con sepa la chingada cuántas caras. Es una carretera sin señales, un Nintendo sin controles, bum-bum-bum-bum, you’re dead, game over ." Diablo Guardían, Xavier Velasco.


Un minuto de silencio frente al foco iluminado de vivo rojo que obliga a la detención de los pensares. Disyuntivas asfálticas en horizontes vaporados por el humo del tabaco en mano izquierda. Necesidad de movimiento, sigiloso encuentro de causa perdida y memorias olvidadas. Es un minuto que habrá de decidir las próximas tribulaciones nocturnas con todo y sus gemelas consecuencias, siamés de la pregunta, la duda en falda corta y afilada mirada.




Hace tiempo que nada sigue igual y aunque el danzar del entorno es siempre rítmico y elegante, pareciera que la bacanal de lo interno es más bien un son de malacopa al no-ritmo de una cumbia madrugadora.




Son instantes, de esos que se maquillan para salir a coquetear con las pretenciones del que a ojo de buen cubero es malabarista de intención, y éstas se le caen una y mil veces pero él tiene a bien saber que, ésto es un juego de probabilidades y que una de ellas es la derrota.




¿Quién necesita pretextos cuando tiene un Jack Daniel´s en la mano? Es oficial la huída, el escape imperfecto; incluso corriendo no hay movimiento. Se veía venir la estafa dorada, el robo automático, el asalto a la razón, el secuestro de la fuerza de voluntad y también el rescate vanamente pagado con lágrima de lagarto aún sabiendo la muerte de la voluntariosa víctima.




Todo reclamo no es más que un fuerte grito de ayuda; lo que pasa es que los pescados no escuchan y también defecan en su propia agua. Usted es un pescado. La bestia no tiene consciencia, no requiere de ese tipo de patrañas para necesitar ser feliz. Una sonrisa no refleja mas que la limpieza de los dientes; también confirma, como en el mundo animal, la mustia excitación del cazador, enseñando colmillo, preparando el ataque, para apropiarse de algo, de alguien; con encanto, con despojo, con ironía o con cinismo, dá igual, la carnada está en el campo de acción: ¡Ay de tí si la muerdes, no te zafas!




Gramo por gramo las razones vienen sobrando, y más, cuando las porciones de momentáneos olvidos se depositan sobre el tanque del retrete de un ruidoso bar. La blanca llave de Houdini. I wanna be sedated.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Para llevar

Las sobras de una noche larga, las migajas de la perversión. Un afiche de entre tantas líneas repartidas, dictados de anacronía, colores que se escuchan en el eco de la espalda desnuda, el sudor escrito, el legado de fusiones a distancia y con abismos indescriptibles, como coitos mentales.
No te miento, ni te lo escondo, me preguntaba el sabor de tu hendidura cuando hablábamos con la mirada en las pupilas. Con un beso comenzó y supe que este fin de año no sería tan frío, por lo menos en la cama y en el piso, en el auto.

Me gusta la crueldad cuando viene enlatada en alguien tan zafada, me gusta el cinismo pintado de locura y también la escultura que derribamos por la tarde tan solo por el sabor de las respiraciones con jadeos y de persianas abiertas.

Me gustan esos cuadritos de cartón sumergidos del sabor amargo bajo la lengua, me gusta componer el mundo con una herramienta tan simple como un chicle de $1 peso, la respuesta más sencilla es casi siempre el camino más correcto.

No nos debemos nada más que todo. No nos atamos para nada, sólo cuando estamos cuerpo a cuerpo y con la mente en el mismo cuarto nos podemos ir de él sin siquiera movernos.

Quién sabe cuándo nos veremos de nuevo porque quedamos en no buscarnos directamente, sólo sé que puedo pasar, de vez en vez, por ese restaurante tuyo y pedir una sopa de lima para llevar, esperar a que salgas y dispongas de una mentirilla siniestra para así añadirte al pedido no sin antes despedirte de tu marido con un tierno beso. Te espero a la vuelta.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Que nos gobiernen las putas porque sus hijos nos han fallado.

Me acaba de llegar un correo explicando que en una calle muy comercial, cerca de donde yo vivo, hay presencia de "Los Zetas" y "La Familia". Supuestamente dichos grupos amenazaron a la Policía para que ésta no se presente en dicha zona después de las 10 pm o que de lo contrario habrá matanza de azules y los harán cachitos para venderlos en tamales. Dice el correo que éstas bandas roban y hacen secuestros express, que se disfrazan de vendedores de cd's piratas para guardar las apariencias y que planean balacear restaurantes y antros, que además venden droga en barquillo en cualquier esquina -al rato van a decir que la paletería La Michoacana es de narcos-. Por tal motivo el autor o autores del correo hacen un llamado a todo aquel que lo lea a no salir a la calle, ni a restaurantes ni a bares, a mirar para todos lados y desconfiar de todos.


Uno no puede constatar si ésto es cierto o mentira y asegurarlo de manera categórica puesto que nadie andará preguntando en la calle: "Disculpe usted señor, quisiera que me dijera si pertenece a los Zetas o a La Familia." Qué hueva andar por allí con esas preguntas, qué molesto y qué pérdida de tiempo.


Que quede claro, no es que no crea en la existencia de dichos grupos, ni que dude de sus alcances, ni que su localización realmente se encuentre en dicha zona, ni que descalifique dicho correo o a su(s) autor(es). Más bien quiero hablar del miedo.


Cuando te toca, aunque te agaches... cuando no te toca, aunque te pongas.

¡No Mamen! de verdad me dá lástima que estemos viviendo con miedo. Es verdad que uno tiene que andar con cuidado y siempre ha sido así, no sólo en Tijuana y Sinaloa, sino en todo el país, en Israel y en China, en todo el mundo.


¿Por qué ahora se agarró la moda de traer el miedo hasta en el desayuno?, ¿Por qué somos hipócritas? A ver pretencioso, ¿del miedo a la hipocresía? Si. Eso lo aclararé al final del post. Sigamos con el miedo.


México, país de caudillos.

¿A partir de qué asunto se desató ésta campaña mediática del miedo? A partir de que el hijo de un millonario empresario fue secuestrado y asesinado.


Los Mexicanos pocas veces hemos estado unidos, vinculados, en comunión: común unión.


En la Independencia, por ejemplo, ¿quién hubiera seguido a un indio saltapatrás para iniciar la Revolución? Se sigue al criollo acomodado, al ícono religioso. El mexicano aplica una doble discriminación despectiva, por economía y por racismo. Está el jodido y el rico, el fresa y el indio, el naco. ¿Qué chingados tiene que ver esto con el miedo y Los Zetas, con el secuestro y su chingada madre?


Pues que por la no unión de los mexicanos nos chingan por donde sea, por la no unión de los mexicanos tenemos caudillos. Y por caudillos no sólo se entienda a la persona idealista y liberadora, sino también a los íconos personificados en status tan martillados mediáticamente en nuestro interior que resulta difícil verlos caídos y en peligro.


Ya nos cargó la chingada porque ni el pudiente se salva de la delincuencia que generan los jodidos.


A partir de allí nos ponen el miedo en tinta, el miedo en pixeles, el miedo en la comida, en los noticieros de desayuno comida y cena. ¿Por qué esperarnos a que se chinguen a un riquillo para atormentarnos y pensar que ahora sí nadie se salva? ¿Por qué con las muertas de Juárez que siguen ocurriendo sólo se lleva un conteo sin cesar? Ahora sólo se habla de policías decapitados, balaceados, desaparecidos, cuando siempre ha ocurrido, no es que ahora pase más, es que ahora nos fijamos más. Los medios lo saben y lo explotan, el miedo confunde, nos hace menos y hace consumir.


¿Tienes miedo? compra y se te olvida, Vanish, Bam, Sopas Knorr. 19 decapitados en Nayarit, Matan a 7 policías en Reynosa. ¿Ropa blanca? Ace lo hace, Vaporella la plancha italiana hecha en Taiwan por niños explotados, etc...


El gobierno. 100 dedos de atole.

A 100 días del acuerdo por la seguridad, la justicia y los miguelitos de agua


-¿Me están diciendo que aparte de que una vez que toman el cargo y se COMPROMETEN A CUMPLIR Y HACER CUMPLIR las leyes y reglamentos vigentes, no les quedó claro o son pendejos o son cínicos, o las 3, y todavía tienen que andar perdiendo el tiempo todos esos SERVIDORES PUBLICOS en sus pinches desayunitos para firmar un acuerdo en el que dicen que AHORA SÍ se compromten a lo que DE ANTEMANO ya deberían estar COMPROMETIDOS y chingándole?-.


Escriben su acuerdo y se toman la foto y pasan 100 días. Spots del gobierno diciendo que atraparon a un chingo de narcos, de lana y de armas. Para eso les pagamos hijos de puta -yo sí pago impuestos- no para que anden fanfarroneando, ¿quieren que les aplauda o les aviente confetti o qué chingados? Ojetes. Pasan 100 días y otro pinche desayunito, más atole con el dedo, al fin que los televidentes tragan puro tamal.


Hipocresía

Te asusta que te violen pero no saludas al vecino, te asusta que te secuestren pero avientas lámina en el Periférico porque-yo-soy-más-cabrón-y-quita-tu-pinche-lata-que-ahí-te-va-la-verga-puto. Te asusta que te roben pero haces menos a los demás. ¿Me dices que no tiene nada qué ver? Tiene todo qué ver. Donde una comunidad decide vivir debe existir comunicación, armonía y respeto. Hoy Darwin se chingó y no existe la Ley del más fuerte, sino la Ley del que más le vale madres. No soy más fuerte, pero a mí me vale madres y traigo pistola, te plomeo y te chingas. Contra eso, responder con violencia generará nada más que más violencia y tragedia.


Si conoces al vecino y ambos cuidan los movimientos, uno del otro, si conoces a su familia y a lo que se dedican, sus horarios de llegada y salida, etc. perfectamente y de manera mutua, sabrán si algo anda mal en la casa propia, en la de enfrente o de al lado, entonces se puede prevenir o acortar un hecho criminal. Si ésto se implanta de una calle a otra y de una colonia a otra y de delegación en delegación, de Estado en Estado, creánme, mejoraremos mucho, pues los ojetes quedarán relegados y más a la vista para su captura y reahabilitación. Recordemos que: "A mar revuelto, ganancia de pescadores". ¿Cómo te vas a enterar que están robando justo al lado de tu casa si ni conoces al vecino, y es más, te vale madres? Los ojetes operan con tiempo y calma y pasan desapercibidos, podrían violar y matar y tú ni en cuenta. Si secuestran a tu vecino y no ves su carro en 2 días te vale madres.


Comunicación, armonía y respeto: Base de la educación real, de la calle, que es con lo que realmente se combate a los delitos y delincuentes, no los pinches desayunitos de grillos, ojetes vividores de mierda.


¿Prefieres el miedo?
Escóndete, no salgas a restaurantes ni de antro ni de vacaciones ni al parque, desconfía de todos. Ésto es quedarte estático ante la situación sin saber si tu vecino llegó o no llegó a su casa, si lo que están subiendo al auto es porque se están cambiando o les están vaciando su casa.


Ya van a ser las 10pm, me voy a los tacos "Los Asaltados". Si no regresó se librarán de un bloguero pretencioso.

martes, 25 de noviembre de 2008

Favor de terminar:


Siempre hay una forma y un fondo detrás de cualquier conversación. Por menos indeleble que parezca, de todas maneras el resultado entrará al conteo no importando la intención con la cual el llamado fue atendido. Me caracterizo por por ser el receptor oportuno de la maniática suerte, el cliente predilecto de las preseas en patines; y esto, no lo tomes como oportuna indulgencia de publicidad, tómalo más que nada como caótico vaso old fashion atascado en hielos y revestido en sudor whiskiriano, si es que tal término existiera entre nosotros.


Hablábamos pues de la forma y el fondo, diferenciándolos entonces, como Viruta y Capulina. Es que de verdad ¿están tan separados?, ¿por qué ponerles ´comas´ a las prosas si sabemos que hay alguien que en algún momento las detecta crudas?


La forma es silueta y el fondo olor a sexo consumido, no me pongas trabas en el campo abierto porque sabes que le daré la vuelta sin chistar... ¿para qué te comes los segundos si tienes presente que soy un bulímico del tiempo? Soy pecado en misa y vituperio en oración, ¿acaso no te excita saberme fuera de control con una monja bajo mi sotana que conseguí en tales cielos corruptos?


La forma palidece con sus tantos códigos de comunicación tan aburridos y burócratas, más el fondo se hace coyote entre las filas de lo que quisiera ser intraspasable, más se vienen proyectando miles de veces, más facil de violar que esa puta, mal llamada puta, tan solo por el hecho de cobrar; te lo aseguro, ella es mas sincera entre las sinceras, pues solo coge por dinero, no por la duda, ni por el sentimiento, al fin y al cabo el sentimiento siempre se acaba.... Que levante la mano el que diga y demuestre un sentimiento eterno; No, queridos aferrables, el sentimiento tiene fecha de caducidad tal cual Tetrapak de leche Lala: (Favor de terminar este escrito: ____________________)

La cuerda floja

Uno siempre anda en busca de aliados, pero no de prepagados confesores fácilmente sobornados con ese dejo de pudor tan devaluado en estos días, sino de ellos, a quienes les encanta tomar pretenciones envueltas en sábanas de peligrosos rigores futuros con salidas tantas como las patas de un mil piés.

Aclarar el silencio es mucha cosa, pues entre tanta calma siempre habrá de notarse ese blanco entre frijoles. Así pues, los diabólicos confesores, prófugos del estático "¿qué pasaría si...?" pero presos todos ellos del eterno movimiento de los resultados anacrónicos me resultan más familiares y más confortantes para andar bailoteando sobre brasas y remembranzas con una chela entre las manos, es entonces que, ya entrado en copas me da por jugarle al vivo en el sobrevaluado cementerio meditativo, sobre la cuerda floja de lo que podría pasar, siempre avanzando, al cabo y al fin, para donde caigas te puedes romper la madre o solo la muñeca. Nadie sabrá eso sino hasta escuchar que realmente te estás cagando del dolor, o tal vez hasta te aplaudan y se avienten los que vienen detrás de la fila porque te han visto caer no como costal de papas sino con piruetas propias de gato entrenado.

En fin, se sobreestima el futuro. Aunque me queda claro que allí pasaremos los próximos días, me pongo mis pantalones cortos y con una Tutsi Pop en la izquierda pretendo jugarle una mala pasada al destino, porque, por muy infantil, pendejo o valemadres que uno quiera ser, nunca está de más tensar un poco esa cuerda tan floja aprovechando que el destino te está amarrando las agujetas. Con la derecha le doy el estirón a dicha cuerda no sin antes colocar un chango brincolín del otro extremo de la misma. Una vez superada una meta, hay que ponerse la que viene, sino para que chingados entraste al juego.

jueves, 20 de noviembre de 2008

engañando

Asumo la posición inicial sobre las letras del teclado cual si fuese la misma a la de un velocista olímpico a punto de implotar con fuerza y ansia sobre el pavimento, pretendiendo trascender. Pero ésta noche, misma de brisa helada y ladridos lejanos me ha marcado foul al comenzar a redactar, puesto que no consigo concebir de forma clara lo que venía masticando con las muelas del poco juicio que me queda. Tal parece que la bala de salva con propia arma de editor terminó por sorprender y, con menoscabo, acabó con lo que traía escrito en mi hoja de cuadrícula grande tamaño profesional Scribe.
En fuera de lugar he caído de nuevo y aún no diviso -ni siquiera a lo lejos- si es que me he adelantado o quedádome atrás. Sí, de plano es eso, la errante caminata de un ciego que al fin de cuentas no sabe qué contar porque, como nunca ha visto, no decide aún si lo que vió realmente lo vió. Y, ¿cómo contar algo con vehemencia y aplomo en éstos tiempos de segura duda? Lo único seguro es la muerte-dicen por ahí- y tan segura la sentimos que nunca nos aseguramos de estar seguros cuando seguramente llegue ¿quién planea su muerte?. La mayoría, como Woody Allen, no quiere estar allí cuando suceda, pero se mueren por saber cómo será. En éste tenor me gustaría anotar al margen que quisiera poder sobrevivir a esos finales momentos sólo para poder narrarlos de manera pública, y a los vivos, a ellos todos, les mentiría vilmente. Si lo miras de cerca me iría de aquí engañando tanto a la vida como a la muerte.

No quiero sonar -por otro lado- como novelista suicida ruso del siglo XIX, porque ni soy novelista, ni suicida, ni ruso, ni del siglo XIX, no, esa no es mi intención... pero es que la intención del afable leector es cuando menos intentar entretenerse.