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miércoles, 29 de abril de 2009

Volantazo

I am the passenger,
I stay under glass,
I look through my window so bright...
Iggy Pop, The passenger

El escapista ocupante deja plantado al viaje todos los días pero hoy su reflejo ha quedado esculpido en sendas formas faciales de aquellos cuyo semblante perdido, impersonal, derrotado y tedioso ocupan sólo espacialmente la butaca del camión contaminante, destartalado y salsero. Pasajeros autómatas, debajo de un vidrio con rayones de asiduos semi-contestatarios ó enamorados consagrados a la perpetuidad en cristal de nombres sin apellidos, sin historia, pero que a través de el encuentran brillo propio en el ausentismo del masificado colectivo sin rostro.

Impersonalidad de la calle, en la calle, por la calle, emana de la gente. Pasajeros solamente, incapaces de dar un volantazo en su vida, ¿por tedio ó por temor?

martes, 7 de abril de 2009

Al amigo cerca, al enemigo más cerca.

Se dice: Uno debe ser propio. La propiedad se nos dá aún más con personas que no son propias de nosotros. El yo es aún un usted hasta que la línea diminuta y separatista del hablar propiamente se va difuminando entre risas, gestos y chascarrillos. Así es cuando el usted se vuelve tú y se empieza así a ser uno propio del otro pero ya de modo impropio.
¿Para de verdad querer algo se necesita poseerlo? Es decir, ¿en qué microsegundo se pasa uno del lado de serle impropio a alguien a la otra frontera de pertenecerle? ¿Tan sólo por ésta localización geográfico-espiritual ya es uno merecedor de tales aspectos amatorios con todo y sus consecuencias?
A mí me gustan los Beatles, los amo; sucede que de momento no tengo ninguno de sus discos, por el contrario he bajado sus canciones desde Lime Wire. No viví yo en la época en que de verdad fueron el hito musical mundial, sin embargo eso no me destierra de reconocer el valor estructural de sus canciones y más aún, de tan sólo sentarme y disfrutarlas, amarlas. ¿Qué no acaso es ese el verdadero amor sin límites? No tanto el reconocimiento de estructuras sino el pleno deleite de estarte quieto, admirar y disfrutar. ¿Entonces para qué poseer?
Siguiendo tal premisa el amor se me antojaría de débiles mentales, incapaces de deleitarse plenamente si es que aquellos no proceden a poseer primeramente. La necesidad de aparentar propiedad en la impropiedad.
Ahora bien, habiendo bajado sus canciones -Beatles- de Lime Wire, ¿he caído yo en una traición? ¿No es acaso la traición un algo reservado para los que, con anterioridad, se confían mutuamente? Entonces si de verdad existiese la confianza, ésto quiere decir, que no importando el hecho o acción imperaría el estado de derecho a la mismísima plena confianza mutua.
¿En qué momento se vuelve la traición un verdadero acto provocativo de dolor? Pues habría que decir primero que la traición pocas veces tiene que ver con los hechos, sino más bien con los sentimientos de propiedad. La propiedad, por el sólo hecho de ser tuya es signo inequívoco y ciego de que no podría hacerte nada daño bajo ningún supuesto ya que tenemos cerca sólo a lo que se supone nos conviene, aunque dicen por ahí: A los amigos cerca, a los enemigos más cerca.

jueves, 12 de marzo de 2009

Aleatorio

De pronto se viene la humareda mental, como con el desahucio terminal de quien, a contraluz, encuentra esas partículas que, por insignificantes que parezcan llevan consigo más idea y movimiento que muchos de los que ahora cruzan la calle por debajo del mismísimo puente peatonal. Precisamente la idea del movimiento a lo pendejo me tiene extasiado éstos 2 últimos minutos. Parecemos todos pequeñas hormigas rojas, cargando a cuestas la preocupación, con dirección a ningún lugar, pues vamos escapando de la pequeña sabandija infantil -destino- que le ha parecido divertido -y por lo tanto correcto- encender un fósforo en pleno nido de los bichos preocupones. Hormiguitas pues, ante tal monstruo chocarrón, han ido empeñándose en tejerse un escape, pero amigo mío, la vida no es escape.

Teniendo preso el sentimiento y secuestrada la razón está difícil agendar una cita para éstos 2 compinches eclécticos, que, por ser de la misma raza me ha parecido buena idea cruzarlos. Es demasiada la coincidencia y la suerte para comprarla y compararla con el dinero, también es demasiada coincidencia el destino y mucha suerte si debiera estar escrito. Lo único que sé en éste preciso instante es que quiero cortarme el pelo, no sé a dónde iré mañana para tal propósito, es más, no sé si iré, ¿ves? lo aleatorio quiere jugar y me estoy disponiendo a apostar toda la noche la cantidad de fichas necesarias para entender el negocio de los futuros. Es impresionante el hecho de que lo irrelevante de pronto levante tanto exceptisismo, exitación y duda; siendo así, he de declarar que éstas últimas 3 propiedades, tomándolas como cualidades femeninas, me refieren a una buena mujer, que más allá de buena, ha de ser interesante.

"¿Serán los dioses ocultos o serás tu? Será una decisión mortal."

lunes, 2 de marzo de 2009

Cincuenta y seis pesos

Llenando blancos se nos atraviesa la vida con el tren sin avisos ni semáforos alcahuetes. Es como si fuera cargando el deleite en contrabando, cada uno en su vagón esperando el momento de tirarse a los arbustos del camino, pero con el miedo de caer debajo de las metálicas ruedas de esa locomotora-arrepentimiento. El gozo sin vergüenza no es en sí un sinvergüenza malcriado sino más bien el gustoso sujeto que a todos nosotros encantaría tener de compañero de viaje, algunos hasta le cargaríamos las maletas.

El hecho es que todos llegamos a ese punto de reunión non plus ultra, del entendimiento fallido y de la degeneración espontánea. La pregunta es tan segura como la noche pero dudosa como la duración de la lluvia. Así entonces, como el más defectuoso de los animales, el hombre, que es un desgraciado, va cometiendo justicias al precio de injusticias pero precisamente para servirse con propia mano y de manera inmediata las raciones mas irracionales de lo que se le avecina en la punta de la nariz. Por eso hace ejercicio, por eso come y viste, por eso trabaja. Por eso y no por otra cosa hace lo que hace aunque ya no lo piense, ni siquiera le pase por la mente la razón que le quita la razón. El miedo que le provoca el más profundo de los miedos es el hecho de no disfrutar lo que lo hace sufrir. Al contrario, somos tan humanos y equívocos en nuestras percepciones que la contradicción se ha apoderado de algo tan común en nosotros como el miedo y el gozo.

Si no tienes claro dónde estás y hacia dónde vas, lo más seguro es que estés lleno de dicha y seguridad, porque entonces, cualquier camino que elijas te va a llevar a donde vas, no hay duda de que así será. Por eso la existencia de lugares como Starbucks, donde la gente que no tiene claro ni quién es ni qué hace en este mundo, por la módica cantidad de cincuenta y seis pesos puede entonces saberse una persona con decisión. Ha tenido que escoger el tamaño de su bebida, regular o descafeinado y el sabor del líquido. 6 decisiones para tomarse un café que le dé seguridad, identidad, sentido de pertenencia y status.
Dicen los que saben (ó los que dicen que saben) que al cielo egipcio se entraba dependiendo de la contestación de 2 preguntas que se hacían en el meritito sahuán del paraíso:
1. ¿Encontraste la felicidad en tu vida?
2. ¿Diste felicidad a los que te rodearon en vida?
La contestación a estas 2 preguntas era determinante para entrar o no, incluso para reencarnar y seguir aprendiendo. Muchos deberíamos hacernos ésta pregunta en vida para saber dónde estamos y a dónde vamos, nos ahorraríamos muchas sesiones de cincuenta y seis pesos.

Vaya que hay quienes nos complicamos la existencia pensando en cosas tan triviales como el sentido del gozo y el miedo. Tan barato que sale no saberlo.

martes, 24 de febrero de 2009

Lo que no suceda

Lo que pasa es que el dilema es en sí un estóico monumento a la discordia cerebral. Claro que si te tratara de explicar el color naranja nos saldría más barato, saldríamos todos por la tangente y evitaríamos la disyuntiva que tan recta se nos estaba pintando tras el velo de alquitrán que nos acaricia la mirada. Es como, desayunar con whisky, hay gente que lo encuentra inconcebible, pero ¿por qué?. Por el sólo hecho de respetar una barrera temporal; inconscientemente colectiva: ¿Se supone entonces que afanándonos al brote de impersonalidad debemos pues agachar la mirada como el borrego a medio morir? Lo que sucede es que hay gente que de plano no lo hace, y de sólo imaginarlo, lo encuentra a uno abominable, como el hombre de las nieves.

La necesidad nos atora los dedos contra la puerta del apremio, es andar descalzo por la noche de la necedad y pegarse en el dedo gordo con el mueble del no-futuro. Duele a madres. ¿De verdad crees que tanto movimiento agote las instancias para el sarcástico machucón de consciencia? Es que en serio, no puedo visualizar el disfraz dentro de tanto entuerto, con aplicaciones de cromada indiferencia.

Siempre hay un detonador, algo o alguien que hace explotar el vicio, como petardo de fiesta pueblerina, de todas maneras, siempre está el peligro de salir chamuscado por el fuego amigo, ó, por otra parte, hacer lucir el cielo tan colorido como cualquier andante medieval lo quisiera haber visto ó, incluso, imaginado. Es que es eso. La estrechez de mente, eso te pinta más demente que cualquier atavío obseno en carnaval. Lo corto del alcance de los dardos ya sin tino en las ideas muy vacías, son precisamente esas y no otras, las cosas por las cuales no podemos acceder al consenso democrático, a la cama de la dama o al progreso humanista.

Mientras tanto, lo que no suceda no lo sabremos, porque por supuesto, lo que nos interesa es lo que sucede, aunque éste hecho que sucederá, sea ése y no otro, es cuestión de enfoques, es preguntarse lo mismo, sabiendo que no hay respuesta. Pero, el que no se cuestiona, no se sabe responder.

martes, 20 de enero de 2009

Sin zapatos

Detras de la línea, nunca nadie dijo que fuera fácil pero las vidas se me acaban como a Mario Bros. en el tercer mundo, es una pena partir, y es una pena verte y que retires la mirada como abono de interés compuesto en razones que no tienen nada de razón. Nos encontramos justo frente a la escalera definitoria de mil raíces, de esas que se alargan no importando justificaciones notorias, ni siquiera pretendiendo el tiempo presente perfecto, la gramática no está para situaciones y la conjugación se nos hundió en el estanque. Me he preguntado últimamente de lo que asecha en pensamientos fortuitos y lo que ocurre de salibas aledañas, de esas mortificaciones de piel, de preocupaciones de sombra, de noches mortuorias y de labios de zanja.
Que me entierren el en el veto de las buenas costumbres y me sonsaquen en el silencio de las farolas auditivas, en mejillas escondidas y en placeres de escondites infrahumanos para el deleite carnal de nuestras más altas pasiones incontables ante tanta humanidad.
No entiendo, sigo sin entender el embrollo en que me he metido, de dónde vino tanta declive, la inclinación es la de antes pero ante más esfuerzo más esgrima de factibilidades alimenticias febriles de bondad y así mismo más notarios del alma qué sobornar para el perdon de los apetitos. Hoy camino en el anden de la pérdida constante de lucha, de los boletos en reventa de la desfachatez y del peaje aleatorio del recorrido de lo suave de los hombros blancos que me abrieron sólo unos instantes esa reja diminuta en la que hay que encajar para saberse a salvo de la mansedumbre de lo insano y la costumbre de lo vano que aún se mece en el entuerto por sabernos casi muertos entre tanto que hay que contar y sobar entre sábanas y artilugios ofuscados, en refugios disecados de sazón en el andar. No entiendo.
¿A dónde vamos con tanta prisa que no nos hemos puesto los zapatos?

lunes, 12 de enero de 2009

Te voy a mentir

Con las nuevas fábulas de silencios caídos ahora coincidimos en la noche, como secuaces de sombra y frío. Municiones de malicia en la voz, para que decodifiques sensaciones, palabra por palabra, llevándote a tientas por un sendero que desconoces, corres. No me gusta lo simplón, enredarnos es cuestión de amabilidad cardiaca, después de todo, la lengua anda suelta ya para éstos momentos, para éstos ratos de riesgosa pérdida de pudor.

Los nervios vitorean el alza del sentido, la humareda corroe la dirección entre miradas cómplices de pensamientos furtivos y sagaces, con el instinto animal en copas, whisky y vino tinto. Sudor inusual, para éstas alturas deberíamos estar ya curtidos en éstos menesteres de entregas al buen postor, con posturas demoniacas en las piernas y localizaciones inadvertidas en las manos. Perversiones. No pensé esa noche encontrar calor en medio del bosque y del frío, pero vaya que me llevé una cierta sorpresa, y mira que a veces, pasa.

El tiempo también tiene sus malicias, sabe bien su oficio y cobra como es debido. Es uno de esos cabrones, como directores de cine, que saben bien la historia y dónde acomodar las piezas del cuadro según el ángulo de la cámara, para su deleite. El tiempo hace arte, el silencio atestigua, como notario.

Te voy a mentir y te voy a estrujar, como se le miente y se le estruja a alguien especial, porque la mayoría de las relaciones acaban en mentiras y engaños, entonces es lógico empezar por ése mismo método. Después de todo, la gordura de la indulgencia es como la anorexia de la pasadez de verga. Es cuestión de enfoques y hay algunos muy retorcidos, que entonces los ocupen para columpio porque yo me quiero mecer hasta el cansancio. A esta vida le hace falta un poco de demonio y cabronería, para divertirnos a costa de lo que sea.


"That's when you know you found somebody special.
When you can just shut the fuck up for a minute,
and comfortably share silence." Mia Wallace - Pulp Fiction.

viernes, 9 de enero de 2009

La blanca llave de Houdini

"Puedes saber cuáles son tus probabilidades con los dados, pero no con la gente. Tiras no sabes cuántos dados, con sepa la chingada cuántas caras. Es una carretera sin señales, un Nintendo sin controles, bum-bum-bum-bum, you’re dead, game over ." Diablo Guardían, Xavier Velasco.


Un minuto de silencio frente al foco iluminado de vivo rojo que obliga a la detención de los pensares. Disyuntivas asfálticas en horizontes vaporados por el humo del tabaco en mano izquierda. Necesidad de movimiento, sigiloso encuentro de causa perdida y memorias olvidadas. Es un minuto que habrá de decidir las próximas tribulaciones nocturnas con todo y sus gemelas consecuencias, siamés de la pregunta, la duda en falda corta y afilada mirada.




Hace tiempo que nada sigue igual y aunque el danzar del entorno es siempre rítmico y elegante, pareciera que la bacanal de lo interno es más bien un son de malacopa al no-ritmo de una cumbia madrugadora.




Son instantes, de esos que se maquillan para salir a coquetear con las pretenciones del que a ojo de buen cubero es malabarista de intención, y éstas se le caen una y mil veces pero él tiene a bien saber que, ésto es un juego de probabilidades y que una de ellas es la derrota.




¿Quién necesita pretextos cuando tiene un Jack Daniel´s en la mano? Es oficial la huída, el escape imperfecto; incluso corriendo no hay movimiento. Se veía venir la estafa dorada, el robo automático, el asalto a la razón, el secuestro de la fuerza de voluntad y también el rescate vanamente pagado con lágrima de lagarto aún sabiendo la muerte de la voluntariosa víctima.




Todo reclamo no es más que un fuerte grito de ayuda; lo que pasa es que los pescados no escuchan y también defecan en su propia agua. Usted es un pescado. La bestia no tiene consciencia, no requiere de ese tipo de patrañas para necesitar ser feliz. Una sonrisa no refleja mas que la limpieza de los dientes; también confirma, como en el mundo animal, la mustia excitación del cazador, enseñando colmillo, preparando el ataque, para apropiarse de algo, de alguien; con encanto, con despojo, con ironía o con cinismo, dá igual, la carnada está en el campo de acción: ¡Ay de tí si la muerdes, no te zafas!




Gramo por gramo las razones vienen sobrando, y más, cuando las porciones de momentáneos olvidos se depositan sobre el tanque del retrete de un ruidoso bar. La blanca llave de Houdini. I wanna be sedated.

domingo, 4 de enero de 2009

Consontantes silenciosas

La ventisca aparece en amarillo, con accesorios de punciones estomacales llenas de saudade, melancolía conversa del escepticismo a la razón. La duda porta un rojo vestido de noche, calza tacones de alta expectativa, de 12 centímetros de aguja forrada en olvido; pisando por en medio del salón, como deteniendo el tiempo en el escote del recuerdo, se transparentan los pezones de la memoria, acariciados por la bambula en murmullo.

Pesan las consonantes silenciosas, la lengua detrás de ellas, agazapada dentro de la maleza oral forajida en cuellos extranjeros, mercenaria de yugulares obsesivas, húsar del caleidoscopio del entendimiento conspirador.

El rumor del alcohol se hace más y más fuerte dentro del mercado mental, la oferta es una y pertenece a la clase olvidadora, al burgués acomodado en el futuro. Los minutos de borrasca en semicírculo granuja, de la cofradía de los compinches alcahuetes, se dividen en dos, la izquierda arde, la derecha congela.

Así entonces, bailoteando ebrios sobre la línea temporal, en lo alto del trapecio, caminando franco entre nada más que puras imágenes elegantes, delatoras, cautivas, sangrantes; se nos va enloqueciendo el pulso con el ansia desbocada que nos hace perder las llaves de la calma; también la ropa interior.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Malbec

Con un hilillo de la historia y yo amarrado a un buen Malbec, con tres fabulaciones amarillas uso mis pretextos cual parquet, el beso tinto entre rodillas, los secretos de mil almas en cuclillas y cien excusas de un siniestro que se quiere escapar.

Un sable de incisiones por lumbares, de la sexta misión en tus lunares y el misionero en au revoir. Nadie puede extrañar lo que no ha sucedido, la habitación del quinto libro, un pubis franco en mis papiros y sueños negros de crepé.
Usted sabe de escisiones post-coitales, de la bella abolición de dos pesares y el prisionero de San Juan. ¿Alguien puede escapar del laberinto?, la filmación de mil suspiros, metiendo mano en un corpiño y juegos-dedos en francés.

Con un hilillo de la historia y yo amarrado a un buen Malbec, disimulando en fieras-minas trafico excesos por la piel, el terso soplo de tu esquirla, los arrebatos de miradas expeditas y cien excusas de un siniestro que se quiere escapar.

Culpable de sadismos populares, del cortejo en tus parajes vulvares y justiciero hasta matar. Nadie puede extrañar lo que no ha sucedido, entonces ¿qué hago con el vino?, de esos pezones ya sin filo y con el peaje yugular. Un sable de incisiones por lumbares, de la sexta misión en tus lunares y el misionero en au revoir.

jueves, 18 de diciembre de 2008

No me digas que no te das por enterada

Que ya lo nuestro acabó! ¿No te das cuenta de que esto duró lo mismo que mi whisky en las rocas con sus respectivas líneas de coca y un buen follón? Todo pasa por pasos; y pasamos cediendo enfilados al baile del último trago, ese de cuellos y muslos afilados, de jadeos, de olores extraños y siendo así, nos pusimos letales, fuimos matando las telas rivales, accedimos a sendos rituales que sudan, saben y suenan a bacanales por todas las pieles y todas las reminiscencias.
Que ya lo nuestro acabó! No me digas que no te das por enterada, enterrada bajo tus féminas mañas, pagando esas pensiones extrañas, depositando en mi saldo tu himen y tus grandes pestañas a la vera del beso piraña y traficando tus lágrimas agrias a cambio de mi cama aún sin alma, atrofiándome ya por tu insistencia.

Que ya lo nuestro acabó!

jueves, 11 de diciembre de 2008

Casi fin de semana

No me importaría, por otra parte, poder comprar los resultados por adelantado, de esos hechos a la medida, cual traje italiano. La vista aún se nubla por efecto del cristal, pero el reto siempre viene con el cierzo del amanecer y los pesares del ocaso.

¿Acaso estamos contrariándonos de nuevo? Mas vale en este caso pretenderse el fino hace-letras, pero ¿cómo serlo si nunca he sido bueno ni con las canicas, ni con las letras? Una cosa me queda clara, claridez es lo que me falta en éste día de casi fin de semana.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Instintos

Todavía no sé bien de qué estaba escapando pero ahora sé que una canción es aún más que palabras que riman.

Donde escondidos sabemos más rincones de la carne, tratamos de limpiar los escombros ya sin rumbo, de acabarnos ese polvo de una vez por todas y olvidarnos de pasados inciertos. Tengo la culpa de todo, no lo niego, pues en culpas me quedan más pasiones y pretextos para sentir y ver venir l0 que en otros ojos y a bohemias oscuras me he tendido aletargado como lagartija al sol.

Hoy se pixelean letras en distintos órdenes a los que tenía acostumbrados y es que dibujan escenarios ya pisados y que creía dominados pero todavía me siento como amateur en pleno estreno.

Otro trago para refugiarme, pues la soledad tiene sed y es que intento recuperarme de tanto polvo que aspiré. Cada vez hay más párrafos y cabos sueltos, no me atrevo a leerlos ni atarlos; ¿Con qué piensas?: Con instintos, de esos que no duelen.
Una cosa más que olvido, pero el olvido me secó. Hoy es, tanto sueño y silencio, entre tanto que no se ha dicho y me gustaría opinar, si es que puedo, que es necesario que ya no me dejen hablar. Ocultarme en sobredosis.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Que nos gobiernen las putas porque sus hijos nos han fallado.

Me acaba de llegar un correo explicando que en una calle muy comercial, cerca de donde yo vivo, hay presencia de "Los Zetas" y "La Familia". Supuestamente dichos grupos amenazaron a la Policía para que ésta no se presente en dicha zona después de las 10 pm o que de lo contrario habrá matanza de azules y los harán cachitos para venderlos en tamales. Dice el correo que éstas bandas roban y hacen secuestros express, que se disfrazan de vendedores de cd's piratas para guardar las apariencias y que planean balacear restaurantes y antros, que además venden droga en barquillo en cualquier esquina -al rato van a decir que la paletería La Michoacana es de narcos-. Por tal motivo el autor o autores del correo hacen un llamado a todo aquel que lo lea a no salir a la calle, ni a restaurantes ni a bares, a mirar para todos lados y desconfiar de todos.


Uno no puede constatar si ésto es cierto o mentira y asegurarlo de manera categórica puesto que nadie andará preguntando en la calle: "Disculpe usted señor, quisiera que me dijera si pertenece a los Zetas o a La Familia." Qué hueva andar por allí con esas preguntas, qué molesto y qué pérdida de tiempo.


Que quede claro, no es que no crea en la existencia de dichos grupos, ni que dude de sus alcances, ni que su localización realmente se encuentre en dicha zona, ni que descalifique dicho correo o a su(s) autor(es). Más bien quiero hablar del miedo.


Cuando te toca, aunque te agaches... cuando no te toca, aunque te pongas.

¡No Mamen! de verdad me dá lástima que estemos viviendo con miedo. Es verdad que uno tiene que andar con cuidado y siempre ha sido así, no sólo en Tijuana y Sinaloa, sino en todo el país, en Israel y en China, en todo el mundo.


¿Por qué ahora se agarró la moda de traer el miedo hasta en el desayuno?, ¿Por qué somos hipócritas? A ver pretencioso, ¿del miedo a la hipocresía? Si. Eso lo aclararé al final del post. Sigamos con el miedo.


México, país de caudillos.

¿A partir de qué asunto se desató ésta campaña mediática del miedo? A partir de que el hijo de un millonario empresario fue secuestrado y asesinado.


Los Mexicanos pocas veces hemos estado unidos, vinculados, en comunión: común unión.


En la Independencia, por ejemplo, ¿quién hubiera seguido a un indio saltapatrás para iniciar la Revolución? Se sigue al criollo acomodado, al ícono religioso. El mexicano aplica una doble discriminación despectiva, por economía y por racismo. Está el jodido y el rico, el fresa y el indio, el naco. ¿Qué chingados tiene que ver esto con el miedo y Los Zetas, con el secuestro y su chingada madre?


Pues que por la no unión de los mexicanos nos chingan por donde sea, por la no unión de los mexicanos tenemos caudillos. Y por caudillos no sólo se entienda a la persona idealista y liberadora, sino también a los íconos personificados en status tan martillados mediáticamente en nuestro interior que resulta difícil verlos caídos y en peligro.


Ya nos cargó la chingada porque ni el pudiente se salva de la delincuencia que generan los jodidos.


A partir de allí nos ponen el miedo en tinta, el miedo en pixeles, el miedo en la comida, en los noticieros de desayuno comida y cena. ¿Por qué esperarnos a que se chinguen a un riquillo para atormentarnos y pensar que ahora sí nadie se salva? ¿Por qué con las muertas de Juárez que siguen ocurriendo sólo se lleva un conteo sin cesar? Ahora sólo se habla de policías decapitados, balaceados, desaparecidos, cuando siempre ha ocurrido, no es que ahora pase más, es que ahora nos fijamos más. Los medios lo saben y lo explotan, el miedo confunde, nos hace menos y hace consumir.


¿Tienes miedo? compra y se te olvida, Vanish, Bam, Sopas Knorr. 19 decapitados en Nayarit, Matan a 7 policías en Reynosa. ¿Ropa blanca? Ace lo hace, Vaporella la plancha italiana hecha en Taiwan por niños explotados, etc...


El gobierno. 100 dedos de atole.

A 100 días del acuerdo por la seguridad, la justicia y los miguelitos de agua


-¿Me están diciendo que aparte de que una vez que toman el cargo y se COMPROMETEN A CUMPLIR Y HACER CUMPLIR las leyes y reglamentos vigentes, no les quedó claro o son pendejos o son cínicos, o las 3, y todavía tienen que andar perdiendo el tiempo todos esos SERVIDORES PUBLICOS en sus pinches desayunitos para firmar un acuerdo en el que dicen que AHORA SÍ se compromten a lo que DE ANTEMANO ya deberían estar COMPROMETIDOS y chingándole?-.


Escriben su acuerdo y se toman la foto y pasan 100 días. Spots del gobierno diciendo que atraparon a un chingo de narcos, de lana y de armas. Para eso les pagamos hijos de puta -yo sí pago impuestos- no para que anden fanfarroneando, ¿quieren que les aplauda o les aviente confetti o qué chingados? Ojetes. Pasan 100 días y otro pinche desayunito, más atole con el dedo, al fin que los televidentes tragan puro tamal.


Hipocresía

Te asusta que te violen pero no saludas al vecino, te asusta que te secuestren pero avientas lámina en el Periférico porque-yo-soy-más-cabrón-y-quita-tu-pinche-lata-que-ahí-te-va-la-verga-puto. Te asusta que te roben pero haces menos a los demás. ¿Me dices que no tiene nada qué ver? Tiene todo qué ver. Donde una comunidad decide vivir debe existir comunicación, armonía y respeto. Hoy Darwin se chingó y no existe la Ley del más fuerte, sino la Ley del que más le vale madres. No soy más fuerte, pero a mí me vale madres y traigo pistola, te plomeo y te chingas. Contra eso, responder con violencia generará nada más que más violencia y tragedia.


Si conoces al vecino y ambos cuidan los movimientos, uno del otro, si conoces a su familia y a lo que se dedican, sus horarios de llegada y salida, etc. perfectamente y de manera mutua, sabrán si algo anda mal en la casa propia, en la de enfrente o de al lado, entonces se puede prevenir o acortar un hecho criminal. Si ésto se implanta de una calle a otra y de una colonia a otra y de delegación en delegación, de Estado en Estado, creánme, mejoraremos mucho, pues los ojetes quedarán relegados y más a la vista para su captura y reahabilitación. Recordemos que: "A mar revuelto, ganancia de pescadores". ¿Cómo te vas a enterar que están robando justo al lado de tu casa si ni conoces al vecino, y es más, te vale madres? Los ojetes operan con tiempo y calma y pasan desapercibidos, podrían violar y matar y tú ni en cuenta. Si secuestran a tu vecino y no ves su carro en 2 días te vale madres.


Comunicación, armonía y respeto: Base de la educación real, de la calle, que es con lo que realmente se combate a los delitos y delincuentes, no los pinches desayunitos de grillos, ojetes vividores de mierda.


¿Prefieres el miedo?
Escóndete, no salgas a restaurantes ni de antro ni de vacaciones ni al parque, desconfía de todos. Ésto es quedarte estático ante la situación sin saber si tu vecino llegó o no llegó a su casa, si lo que están subiendo al auto es porque se están cambiando o les están vaciando su casa.


Ya van a ser las 10pm, me voy a los tacos "Los Asaltados". Si no regresó se librarán de un bloguero pretencioso.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Miércoles a Viernes

La belleza de la duda me parece una fuente de seducción poco explorada y tales son las sutilezas de su encanto que los pocos scouts de la no certeza no han logrado trazar un mapa para bien llegar a tal efecto, pero es tan excitante el hecho de no ser certero que firmemente creo que es mejor así, el arte de dudar, de fantasear con tino azaroso ese ínfimo toque del más íntimo de tus arrebatos, brindemos con vino tinto por éstos momentos que en unos segundos serán historia y acabarán escritos en el más infalible de los relatos que nunca serán contados, pues nos quedará la duda de los sabores ajenos.

martes, 2 de diciembre de 2008

Más y de más

Necesitaba entender que no por ser el más inadecueado y ferviente seguidor de las raciones del exceso tenía de plano que clavarme en esas lides olvidándome de todo lo demás. Ya aprendí que por muy deportista de los extremos que uno quiera ser, es necesario ser el primer comandante de la división del cobardismo, claro, refiréndome por supuesto al cobardismo oportuno mas no al oportunista. Uno tiene que entender y emprender la para nada graciosa huída en el momento justo, para así poder contarle a los demás internos del recato las pasiones de los finos placeres de la libertina libertad. Por otra parte, claro que no por quitarte el traje de Clark traes debajo el azul rey y la "S" en el pecho, mucho menos los poderes acompañantes. Mi dama de compañía -por ahora- es la terca necedad de andar queriendo siempre más y de más, lo que le sigue y a lo que viene. Pero su tarifa en moneda de cambio es también el recato en austeridad y la rienda suelta en abundancia, es decir, el pato no puede nadar si primero no hay agua para beber.

Lo bueno de no ser pato es que para beber hay whisky y para nadar, problemas, para variar.

Pollo sin cabeza

Hay veces que uno nada mas no quiere moverse por sí mismo, ni luchar como salmón contra la corriente. Hay ocasiones en que de pronto te encuentras inmerso en una placenta enorme y protectora que quisieras esté allí para siempre. Pero también hay veces en que la fuente se rompe antes de tiempo y hay que salir corriendo en chinga como pollo sin cabeza, y a falta de ésta no queda mas remedio que dar tumbos por doquier. ¿Dónde venden fuerza de voluntad? Que alguien me explique los ingredientes de tal receta para poder imitarla. ¿A dónde se fue mi dealer de empeño? En éstos días ando buscándolo hasta por debajo de las piedras. Lo bueno, es que sólo hay veces que...

martes, 25 de noviembre de 2008

Favor de terminar:


Siempre hay una forma y un fondo detrás de cualquier conversación. Por menos indeleble que parezca, de todas maneras el resultado entrará al conteo no importando la intención con la cual el llamado fue atendido. Me caracterizo por por ser el receptor oportuno de la maniática suerte, el cliente predilecto de las preseas en patines; y esto, no lo tomes como oportuna indulgencia de publicidad, tómalo más que nada como caótico vaso old fashion atascado en hielos y revestido en sudor whiskiriano, si es que tal término existiera entre nosotros.


Hablábamos pues de la forma y el fondo, diferenciándolos entonces, como Viruta y Capulina. Es que de verdad ¿están tan separados?, ¿por qué ponerles ´comas´ a las prosas si sabemos que hay alguien que en algún momento las detecta crudas?


La forma es silueta y el fondo olor a sexo consumido, no me pongas trabas en el campo abierto porque sabes que le daré la vuelta sin chistar... ¿para qué te comes los segundos si tienes presente que soy un bulímico del tiempo? Soy pecado en misa y vituperio en oración, ¿acaso no te excita saberme fuera de control con una monja bajo mi sotana que conseguí en tales cielos corruptos?


La forma palidece con sus tantos códigos de comunicación tan aburridos y burócratas, más el fondo se hace coyote entre las filas de lo que quisiera ser intraspasable, más se vienen proyectando miles de veces, más facil de violar que esa puta, mal llamada puta, tan solo por el hecho de cobrar; te lo aseguro, ella es mas sincera entre las sinceras, pues solo coge por dinero, no por la duda, ni por el sentimiento, al fin y al cabo el sentimiento siempre se acaba.... Que levante la mano el que diga y demuestre un sentimiento eterno; No, queridos aferrables, el sentimiento tiene fecha de caducidad tal cual Tetrapak de leche Lala: (Favor de terminar este escrito: ____________________)

La cuerda floja

Uno siempre anda en busca de aliados, pero no de prepagados confesores fácilmente sobornados con ese dejo de pudor tan devaluado en estos días, sino de ellos, a quienes les encanta tomar pretenciones envueltas en sábanas de peligrosos rigores futuros con salidas tantas como las patas de un mil piés.

Aclarar el silencio es mucha cosa, pues entre tanta calma siempre habrá de notarse ese blanco entre frijoles. Así pues, los diabólicos confesores, prófugos del estático "¿qué pasaría si...?" pero presos todos ellos del eterno movimiento de los resultados anacrónicos me resultan más familiares y más confortantes para andar bailoteando sobre brasas y remembranzas con una chela entre las manos, es entonces que, ya entrado en copas me da por jugarle al vivo en el sobrevaluado cementerio meditativo, sobre la cuerda floja de lo que podría pasar, siempre avanzando, al cabo y al fin, para donde caigas te puedes romper la madre o solo la muñeca. Nadie sabrá eso sino hasta escuchar que realmente te estás cagando del dolor, o tal vez hasta te aplaudan y se avienten los que vienen detrás de la fila porque te han visto caer no como costal de papas sino con piruetas propias de gato entrenado.

En fin, se sobreestima el futuro. Aunque me queda claro que allí pasaremos los próximos días, me pongo mis pantalones cortos y con una Tutsi Pop en la izquierda pretendo jugarle una mala pasada al destino, porque, por muy infantil, pendejo o valemadres que uno quiera ser, nunca está de más tensar un poco esa cuerda tan floja aprovechando que el destino te está amarrando las agujetas. Con la derecha le doy el estirón a dicha cuerda no sin antes colocar un chango brincolín del otro extremo de la misma. Una vez superada una meta, hay que ponerse la que viene, sino para que chingados entraste al juego.